Sensibilidad intelectual
Gabriela Aberastury (1943) domina ampliamente sus medios. Se la conoce especialmente como grabadora, dibujante e ilustradora de ediciones bibliográficas (Asturias, Bradbury, Borges, Breton...), pero ahora está exponiendo aproximadamente una treintena de pinturas no figurativas. Su carácter abstracto impresiona por el convencimiento íntimo que transmiten y por el rigor formal de los aspectos técnicos, invariablemente impecables. Abundan los procedimientos mixtos, los soportes ondulados y las texturas en esas piezas, entre las que se destaca por la altísima calidad de su factura El amor y otras calamidades .
No implica ese señalamiento desmedro de los demás trabajos; en toda exposición, necesariamente, unas obras son mejores que otras; su objeto es dar un ejemplo de la perfección que es posible alcanzar en tiempos en los que abunda la desaprensión. La superficie de la obra se desmenuza en un apretadísimo juego de enlaces que le dan intensidad y refinamiento. Aberastury es apasionadamente controlada; aún en lo más tupido de la realización, cuando trabaja el apretado nudo de las formas, mantiene el equilibrio formal. Respeta los pases, los planos, los espacios y los colores con un virtuosismo poco común.
A veces, como en La espiral del viento , predomina el tenor geométrico; otras veces, como en Nocturno , una postura combinatoria a medio camino entre la geometría y el informalismo; pero invariablemente prevalece el deseo de fijar con precisión todas las partes. En ese sentido, cualquier porción de sus cuadros es tan perfecta como cada uno de ellos en su totalidad. Queda claro que practica con idoneidad todo lo que hace.
La estructura de las obras es arquitectónica; sólida en los parámetros que la sostienen con una reciedumbre que no se pierde siquiera cuando por oposición se atomiza informalmente una zona, como sucede en Señales .
Escapa de las posibilidades que tiene una reseña de esta naturaleza enumerar la totalidad de las distinciones que obtuvo G. A. No es ocioso, sin embargo, señalar que tiene el gran premio de honor del Salón Nacional de dibujo y el primer premio de la Sociedad Hebraica Argentina de grabado.
Por Aldo Galli para LA NACIÓN 27 de Octubre de 2002
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